28 ¿Qué es lo opuesto a la ansiedad?

01 Para empezar

En mi opinión, lo opuesto a la ansiedad es la seguridad. No me refiero solo a estar “seguro” físicamente, sino a esta sensación subjetiva de estabilidad emocional. La ansiedad nos arrebata esa seguridad porque genera ambivalencia: no te permite estar en la situación actual, y en vez te encuentras en una lucha constante entre dos sistemas que se activan en paralelo: el de defensa y el de aproximación (el famoso “fight or flight”). Queremos algo, pero al mismo tiempo nos morimos de miedo si es que sucede. Ese conflicto interno nos desestabiliza.

En el curso de trauma que les platiqué hace unos meses, nos explicaban que muchas fobias no son otra cosa que miedos diferidos. Piensa en esa fobia que tienes a las alturas o a volar. La mayoría de las veces vienen de experiencias que en su momento no supimos cómo integrar emocionalmente, y que ahora aparecen fuera de contexto, como ansiedad en el presente.

02 Para pensar

Madurar, en parte, es esto: sostener un deseo y su contrario simultáneamente sin que eso nos sobrepase a pesar de suponer un conflicto. Sentir ganas de algo y, a la vez, miedo. Tener ambición y, a la vez, duda. Y aprender a vivir en ese espacio. Integrar esas emociones y, aun con miedo o incertidumbre, hacer lo que ibas a hacer. La ansiedad llega cuando nos sometemos a ese miedo y esa duda, y no hacemos lo que realmente queríamos.

Te doy un ejemplo. Una paciente que tiene años luchando contra la ansiedad me decía que el único lugar dónde se sentía ella misma era cuando pintaba. “Si no soy artista, no soy nada”. Llevaba años intentando encajar en todas las cajas que los demás querían que llenará: católica, obediente, estudiante estrella, líder… pero nada le salía natural. Sentía que el arte era lo único que era suyo, y todo lo demás era control externo. Así que lo defendió a toda costa.

Pero con el paso del tiempo, ese impulso creativo y genuino se fue convirtiendo en una exigencia: tengo que ser artista, tengo que demostrar a los demás. Concluímos que su ansiedad no venía de su vida artística dónde ya sobresalía, sino del “tengo que” que ella sola se imponía. De esa necesidad de probarle algo a los demás. A pesar de que hoy la valoran, algo en su cuerpo sigue en estado de “fight or flight” con el cual empezó. Porque, aunque lo entiendo lógicamente,, su memoria emocional aún no lo ha entendido.

03 Para hacer

Esto pasa mucho en terapia: una cosa es entenderlo con la cabeza, pero la memoria emocional es muy aprensiva. Tenemos que aprender a reaprender. 

¿Cómo conseguimos esa seguridad? Muchas veces es volviendo al origen. En este caso: ¿Cómo puedo volver a hacer el arte mío? No para demostrar, no para protegerme del juicio, sino simplemente para disfrutarlo. Cuando la ansiedad nos quiera robar algo positivo, vale la pena detenerse y preguntarte: ¿por qué empecé esto?, ¿desde dónde quiero seguir? A veces tenemos que reaprender lo que ya sabíamos. Hasta creernos que estamos a salvo.

04 Para continuar

“One of the goals associated with growth is the ability to integrate positive and negative feelings: to hate lovingly, to love while recognizing moments of disappointment and anger. The more we can know and own our destructive urges, the more able we become to love fully.”

 Emotional Inheritance: A Therapist, Her Patients, and the Legacy of Trauma 

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