03 No existen las emociones negativas
01 Para empezar
El otro día platicamos sobre cuando se nos desbordan las emociones y dejamos el tema de emociones negativas pendiente. Somos más conscientes de estos desbordes de emociones, cuando están relacionadas a emociones a las que conocemos como “negativas”. Normalmente tenemos más prisa para solucionar este desborde, nos sentimos “raros” o buscamos ayuda con tantita más urgencia, haciéndonos preguntas como ¿Por qué me enojé de esa manera si no era para tanto?
Obviamente un desborde de alegría no nos causa tanto conflicto. ¿Por qué?
02 Para pensar
Últimamente con mis pacientes he estado escuchando cada vez más sobre el enojo. Reflexioné que al sentir una emoción “negativa” hacia alguna situación, casi siempre elegimos el enojo por qué es la que más relacionamos con el poder. Decir que te sientes triste, traicionado o decepcionado viene de un lugar vulnerable, te sientes chiquito, te hace sentir expuesto. La tristeza no nos gusta; la escondemos, tratamos de no sentirla, la categorizamos como negativa. En vez de decir “esto me puso muy triste,” decimos, “esto me hizo enojar”. Estas palabras te agrandan, te hacen sacar el pecho y te permiten lidiar con lo que te causó esta emoción
Lo mismo pasa con el coraje: no te sale algo y te da coraje, en vez de pensar en la decepción que te hizo sentir el que no te saliera por qué le echaste todas las ganas y aún así no llegaste a la meta que tenías pensada. Pero ¿de qué te sirve este poder que te da el coraje o el enojo? ¿Para quitarte la culpa a ti mismo de que hasta cierto punto pudiste haber fracasado? ¿O para echarle la culpa al que supuestamente te hizo enojar?
Y ahí te va el por qué de “emociones negativas” entre comillas. Una de las frases que creo que les he repetido a todos mis pacientes en algún punto es que no existen las emociones negativas o positivas. Al contrario de lo que muchos crecimos creyendo, el enojo no es malo y la felicidad no es buena. Lo que categoriza las emociones como tal son las acciones que tomamos al sentirlas.
03 Para hacer
Por ejemplo, el enojo no es malo, pero si estás tan enojado que le pegas a alguien, el acto de pegar es lo que es malo, no la emoción detrás. Si tú estuvieras cómodo con tu enojo, sabrías cómo se siente y cómo expresarlo. Probablemente no actuarías de esa manera, quitándole esta connotación negativa. De la misma manera con las “emociones positivas”, el abrazar a alguien por qué estás feliz, es lo positivo de la felicidad.
¿Cómo estar más cómodo con lo que siento? La siguiente vez que sientas una emoción “negativa”, trata de entender qué hay detrás de ese enojo o coraje, qué hay detrás de querer tener el poder. ¿Qué pasaría si fuéramos un poco vulnerables y comunicaríamos que alguien nos decepcionó? A lo mejor descubrimos que el aceptar nuestra tristeza, esta no se siente tan mal. Fíjate cómo solo sentimos culpa con emociones “negativas” pero ¿qué pasaría si solo dejarías el enojo ser, cómo dejas ser la felicidad?
04 Para continuar
“Whenever you feel afraid, just remember. Courage is the root of change – and change is what we're chemically designed to do.”